domingo, 14 de diciembre de 2008

El Verdadero Valor de las Cosas

Sólo faltaban cinco días para la Navidad. Aún no me había atrapado el espíritu de estas fiestas. Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era mayor. No se podía ni caminar por los pasillos. ¿Por qué vine hoy? Me pregunté.
Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza. En mi lista estaban los nombres de personas que decían no querer nada, pero yo sabia que si no les compraba algo se resentirían. Llené rápidamente mi carrito con compras de último minuto y me dirigí a las colas de las cajas registradoras. Escogí la más corta, calculé que serian por lo menos 20 minutos de espera.
Frente a mi habían dos niños, un niño de 10 años y su hermanita de 5 años. El estaba mal vestido con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3 tallas más grandes. Los pantalones le quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos cuantos billetes arrugados. Su hermanita lucía como él, sólo que su pelo estaba enredado. Ella llevaba un par de zapatos de mujer dorados y resplandecientes.
Los villancicos navideños resonaban por toda la tienda y yo podía escuchar a la niñita tararearlos. Al llegar a la caja registradora, la niña le dio los zapatos cuidadosamente a la cajera, como si se tratara de un tesoro. La cajera les entregó el recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus arrugados billetes en el contador y empezó a rebuscarse los bolsillos. Finalmente contó $3.12. Bueno pienso que tendremos que devolverlos, volveremos otro día y los compraremos, añadió.
Ante esto la niña dibujó un puchero en su rostro y dijo: Pero a Jesús le hubieran encantado estos zapatos”. Volveremos a casa trabajaremos un poco más y regresaremos por ellos. No llores, vamos a volver.
Sin tardar yo le completé los tres dólares que faltaban a la cajera. Ellos habían estado esperando en la cola por largo tiempo y después de todo era Navidad. Y en eso un par de bracitos me rodearon con un tierno abrazo y una vozme dijo, " muchas gracias señor".
Aproveche la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando dijo que a Jesús le encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos redondos me respondió, Mi mamá está enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo que se iría antes de Navidad para estar con Jesús. Mi maestra de catecismo dice que las calles del cielo son de oro reluciente tal como estos zapatos. ¿No se le verá a mi mamá hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?
Mis ojos se inundaron al ver una lágrima bajar por su rostro radiante. Por supuesto que sí, le respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños para recordarme el verdadero valor de las cosas.

Dos Bebés en un Pesebre

En 1994 dos americanos respondieron una invitación que les hiciera llegar el Departamento de Educación de Rusia, para enseñar moral y ética en las escuelas públicas, basada en principios bíblicos. Debían enseñar en prisiones, negocios, el departamento de bomberos, de la policía y en un gran orfanato.
En el orfanato había casi 100 niños y niñas que habían sido abandonados, y dejados en manos del Estado. De allí surgió esta historia relatada por los mismos visitantes: Se acercaba la época de las fiestas de 1994, los niños del orfanato iban a escuchar por primera vez la historia tradicional de la Navidad. Les contamos acerca de Maria y José llegando a Belén, de cómo no encontraron lugar en las posadas, por lo que debieron ir a un establo, donde finalmente el niño Jesús nació y fue puesto en un pesebre. A lo largo de la historia, los chicos y los empleados del orfanato no podían contener su asombro. Algunos estaban sentados al borde de la silla tratando de captar cada palabra.
Una vez terminada la historia, les dimos a los chicos tres pequeños trozos de cartón para que hicieran un tosco pesebre. A cada chico se le dio un cuadradito de papel cortado de unas servilletas amarillas que yo había llevado conmigo.
En la ciudad no se podía encontrar un solo pedazo de papel de colores. Siguiendo las instrucciones, los chicos cortaron y doblaron el papel cuidadosamente colocando las tiras como paja. Unos pequeños cuadraditos de franela, cortados de un viejo camisón que una señora americana se olvidó al partir de Rusia, fueron usados para hacerle la manta al bebé. De un fieltro marrón que trajimos de los Estados Unidos, cortaron la figura de un bebé. Mientras los huérfanos estaban atareados armando sus pesebres, yo caminaba entre ellos para ver si necesitaban alguna ayuda.
Todo fue bien hasta que llegué donde el pequeño Misha estaba sentado. Parecía tener unos seis años y había terminado su trabajo. Cuando miró el pesebre quedó sorprendido al no ver un solo niño dentro de el, sino dos. Llamé rápidamente al traductor para que le preguntara por qué había dos bebes en el pesebre. Misha cruzó sus brazos y observando la escena del pesebre comenzó a repetir la historia muy seriamente. Por ser el relato de un niño que había escuchado la historia de Navidad una sola vez estaba muy bien, hasta que llegó la parte donde María pone al bebé en el pesebre.
Allí Misha empezó a inventar su propio final para la historia, dijo: "Y cuando María dejó al bebé en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar para estar. Yo le dije que no tenía mamá ni papá y que no tenía un lugar para estar. Entonces Jesús me dijo que yo podía estar allí con El. Le dije que no podía, porque no tenía un regalo para darle. Pero yo quería quedarme con Jesús, por eso pensé qué cosa tenía que pudiese darle a El como regalo; se me ocurrió que un buen regalo podría ser darle calor.
Por eso le pregunté a Jesús: Si te doy calor, ¿ese sería un buen regalo para ti? Y Jesús me dijo: Si me das calor, ese sería el mejor regalo que jamás haya recibido. Por eso me metí dentro del pesebre y Jesús me miró y me dijo que podía quedarme allí para siempre."Cuando el pequeño Misha terminó su historia, sus ojitos brillaban llenos de lágrimas empapando sus mejillas; se tapó la cara, agacho la cabeza sobre la mesa y sus hombros comenzaron a sacudirse en un llanto profundo.
El pequeño huérfano había encontrado a alguien que jamás lo abandonaría ni abusaría de él. ¡Alguien que estaría con él para siempre! Y yo aprendí que no son las cosas que tienes en tu vida lo que cuenta, sino quienes tienes, lo que verdaderamente importa.

Los Bienes Invisibles

Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, una pobre costurera, en su solo cuarto, en una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de Navidad, en su cama, el chico espera, ansioso, la venida del Niño Dios. Según la costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una gran media de lana, esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos. Pero su mamá sabe que no habrá regalos de Navidad para Tomás por su falta de dinero. Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran con dinero, y bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que lo hacen a uno muy feliz: como el cariño de la mamá, por ejemplo.
Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve su media vacía. La recoge con emoción y alegría y se la muestra su mamá: "¡Está llena de bienes invisibles!", le dice, y se le ve feliz. Por la tarde va Tomás al salón parroquial donde se reúnen los chicos, cada cual mostrando orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, qué te ha traído Papá Noel?", le preguntan. Tomás muestra feliz su media vacía: "¡A mí me ha traído bienes invisibles!",contesta. Los chicos se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido quien tiene el mejor regalo pero no es feliz. Por envidia sus compañeros le hacen burla porque su lindo auto a pedal no tiene marcha atrás, y enfurecido destruye el valioso juguete. El papá de Federico se aflige, y se pregunta como podría darle gusto a su hijo.
En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. Le pregunta:"¿Que te ha traído el Niño Dios?" "A mí bienes invisibles", contesta Tomás ante la sorpresa del papá de Federico, y le explica que no se ven, ni se compran, ni se venden, como el cariño de una mamá. El papá de Federico comprendió. Los muchos regalos visibles y vistosos no habían logrado la felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su mamá, el camino a la felicidad.
Autor: Bernardino Piñera Carvallo
viernes, 21 de noviembre de 2008

Cómo hacer de tu hijo un Delincuente

DALE DESDE NIÑO TODO LO QUE EL QUIERA.
Así llegara a mayor convencido de que el mundo entero le debe todo.
SI DICE GROSERÍAS O HACE TONTERÍAS FESTÉJASELAS.
Así creerá que es muy gracioso y aumentara su repertorio.
NO LE DES NINGUNA FORMACIÓN ESPIRITUAL.
Cuando sea mayor solo buscara lo material y superfluo.
NO LE DIGAS NUNCA QUE SE HA EQUIVOCADO.
Mas tarde cuando cometa un error, abuse, mienta o robe, estará
convencido de que la sociedad es la que lo persigue y quiere hacerle
daño.
RECOGE TODO LO QUE EL TIRA EN EL SUELO.
Así se convencerá de que todos deben estar a su servicio.
DÉJALO LEER Y VER TODO LO QUE EL QUIERA.
De esta forma asimilara la violencia, las desviaciones sexuales y la degradación humana.
DISCUTE Y PELEA CON TU PAREJA DELANTE DE EL.
Así cuando tu familia este destrozada, el no se dará por enterado, pero si destrozara luego la que él forme.
DALE TODO EL DINERO QUE QUIERA.
Así ni siquiera sospechara que se deba trabajar para poder disponer del dinero.
HAZ QUE TODOS SUS DESEOS ESTÉN SATISFECHOS
Así vivirá exigiendo a todos que le cumplan sus caprichos.
DALE SIEMPRE LA RAZÓN, ASÍ CUANDO EL FALLE
Creerá que sus maestros, la gente, y la ley, le están deseando el mal.
CUANDO QUIERA HABLAR CONTIGO
Dile que no tienes tiempo, que tienes mucho trabajo, o que estas
cansado, así buscara respuestas a sus preguntas con la persona
equivocada.
DÉJALE SOLO EN CASA MUCHAS VECES
Así buscará compensar su soledad con el alcohol y las drogas.
sábado, 8 de noviembre de 2008

El Sentido de la Vida

Cierto dia se encontraba un viejo caminando por la playa, a lo lejos pudo percibir que alguien entraba al mar y luego salia corriendo nuevamente y se agachaba a levantar algo de la arena. Y asi sucesivamente hacia esto. El viejo pudo constatar que en la arena habian miles de estrellas de mar y quien las recogia y lanzaba al mar era un joven. Al acercarse al joven le dijo: " dime hijo que haces" y este le contesto " lanzo estrella de mar al agua, ya que la marea pronto bajara, y todas moriran " y diciendo esto el joven agarro nuevamente otra estrella y corriendo dentro del mar la lanzò tan lejos como pudo. Al ver el viejo que en la playa habian miles de ellas. Le dijo al joven nuevamente. "pero mira cuantas hay son miles, lo que tu haces no tiene sentido". Entonces el joven tomò otra nuevamente y la lanzò con fuerza, entonces le dijo al viejo. " para esa estrella de mar si tuvo sentido". Reflexion: lancemos nuestras propias estrellas en la vida y tratemos de que lo que hagamos tenga sentido para nosotros aun cuando los demas piensen lo contrario. Seamos mejores, aun a costa de las envidias y rechazos de las personas que tenemos a nuestro lado.

De Todos Modos

En un cartel en el muro de una casa infantil de Calcuta, la Madre Teresa dejó escrito lo siguiente: - Las personas son irrazonables, inconsecuentes, ámalas de todos modos. - Si haces el bien, te acusaran de tener obscuros motivos egoístas, haz el bien de todos modos. - Si tienes éxito genuino y verdadero, y te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos, lucha de todos modos. - El bien que hagas hoy será olvidado mañana; haz el bien de todos modos. - La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerable; sé sincero y franco de todos modos. - Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche; construye de todos modos. - Alguien que necesita ayuda de verdad puede enojarse si lo ayudas; ayúdale de todos modos. - Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán a pesar de ello; da al mundo lo mejor que tienes de todos modos. Dios conoce nuestras debilidades, y nos ama de todos modos.

8 Pasos de Fortaleza Espiritual

1.- Confianza, Pobre en Espíritu: Sentirse abandonado en Su confianza, depender de Dios a cada momento, ósea todos los días, las 24 horas, cada minuto, cada segundo. 2.- Arrepentimiento, Los que Lloran: Los que lloran por Dios cuando ofendemos, por sabernos lejos de El a causa de nuestras faltas. 3.- Caridad, Los Mansos: Estos son los que ya no se pelean por tonterías, con este tipo de personas se puede platicar, por que representa la humildad, en todo momento. 4.- Hambre y Sed de Justicia: Estos son los que tienen hambre de la Palabra y sed de justicias, quiere decir formar hábitos desinteresadamente, leer Su palabra: unas cada día por lo menos. 5.- Misericordiosos: Estos son hábitos divinos, el que no tiene rencores con sus enemigos. Hacen favores a los que no se lo merecen, bendicen a sus enemigos, así son las características de un misericordioso, ejemplo que debemos practicar cada uno de nosotros si queremos seguir creciendo en los caminos de Dios. 6.- Limpios de Corazón Estos son los que verdaderamente alaban a Dios en todo momento, son fieles a Dios en todo, porque alaban sin estar mirando al otro lado criticando a sus semejantes, estos son guiados por el espíritu Santo. 7.- Paz, Los Pacificadores: Estos son los que tienen capacidad de poner paz en la tormenta, aunque esta arrecie son pacíficos, no se alteran por nada, es más, apaciguan las aguas. 8.- Verdad, Los que Padecen de Persecución: Estos son los que no mienten, su estado de solvencia ante sus deudores les permite no tener temores, aunque los insulten no temen, por que Nuestro Dios verdadero esta con ellos.

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