domingo, 28 de junio de 2009

El Toque del Maestro

A causa de las deudas impagables que había adquirido, tuvo que subastar los artículos de la casa. Se estableció la fecha y el lugar donde se realizaría la subasta. En el día señalado se reunieron como ciento cincuenta personas para ver las piezas que una a una mostraba el subastador. El que pagara más se quedaría con cada artículo. Entre las cosas que se vendían, había un viejo violín. El subastador abrió el estuche y lo mostró tal como estaba, cubierto de polvo. Al exhibirlo dijo: «Este violín tiene un precio base de diez dólares. ¿Quién da diez dólares por el violín?» Nadie lo quería. Sin embargo, para no detener la venta, alguien dijo: «Yo los doy.» Y el subastador, con su forma característica, comenzó a contar «A la una, a las dos... y ya estaba por dejar caer el martillo en el número tres, cuando de repente se levantó un anciano y se abrió paso entre la gente. Llegó adelante y sacó el violín del estuche. Con su pañuelo le sacudió el polvo y le afinó las cuerdas hasta llegar a su debida tonalidad. Luego puso el instrumento en su hombro, y al acariciar las cuerdas con el arco, empezaron a salir del viejo instrumento notas y tonalidades dulces y bellas que conmovieron profundamente a toda la concurrencia. Al terminar su pieza musical, entregó el instrumento al subastador y, sin decir nada, se bajó de la tarima y regresó a su puesto. El subastador levantó el violín, y con un nudo en la garganta dijo con voz solemne: «Ahora, damas y caballeros, ¿cuánto dan por el viejo violín?» Alguien rápidamente dijo: «Yo doy mil dólares.» Otro dijo: «Yo doy dos mil.» Un tercero dijo: «Yo doy tres mil.» Y aquel violín que no se podía vender en diez dólares se vendió en tres mil. ¿Qué fue lo que cambió el valor del viejo violín? La respuesta es evidente. Fue el toque de la mano del maestro. Ese había sido el violín del anciano dueño de la subasta, y fue él quien lo hizo sonar con tonalidades tan exquisitas que dejó a todos extasiados. ¡Cuántos perdidos hay en el mundo que aparentemente valen muy poco! El licor, las drogas, el adulterio, la deshonra, van rebajando la vida de una persona, pero un día ocurre algo que cambia diametralmente esa vida, y el mundo se pregunta: ¿Qué fue lo que le pasó a ése que iba por tan mal camino? La respuesta es siempre la misma: Fue el toque de la mano del maestro. El toque de Nuestro Señor Jesucristo.
viernes, 26 de junio de 2009

Dijo la Semilla, Dijo el Sol, Dijo la Nube

Dijo una semilla: "Imítame. Húndete bajo tierra, no esperes aplausos. Trabaja en el silencio y, como yo lo hago, cubre los campos con plantas, flores y frutos." Dijo el sol: "Sonríe, déjate ver, ilumina, da calor, sólo así, como yo lo hago, cubrirás tu vida y los campos con plantas, flores y frutos. Imítame." Dijo la nube: "Deja caer la lluvia, fecunda los campos y haz que la Tierra se cubra de plantas, flores y frutos. Imítame." Dijo un gorrioncillo que lo anterior oía: "Húndete como la semilla, sonríe como el sol, suda como la nube... De esas tres entregas unidas, surgen las plantas, las flores y los frutos que embellecen el ambiente y dan pan a los seres vivientes. NOSOTROS es la palabra clave, el yo es odioso." Y agregó el gorrioncillo: "Sé como Dios. El está en todas partes -en la semilla que se hunde, en el sol que sonríe, en la nube que llora- sin embargo, es invisible." Al oir al gorrioncillo, la semilla, el sol y la nube se unieron y empezaron a cantar: "Señor, soberano nuestro, tu nombre domina toda la tierra." (Salmo 8:1) Y dieron gracias a Dios por haberles dado hijos tan bellos como son las plantas, las flores y los frutos. El sol, padre orgulloso, al ver la madurez de los trigales dijo: "Estas espigas son la imagen viva de su progenitor." y volvió a sonreír. - Autor Desconocido -
viernes, 19 de junio de 2009

Cristo de Frac y Galera

En el teatro estatal de Moscú debía darse la primera representación de una obra anunciada durante mucho tiempo: CRISTO DE FRAC Y GALERA. Colegios, komsomoles y agrupaciones juveniles de trabajadores habían sido alertados para que incluyeran la pieza en sus programas culturales y la discutieran de antemano. Sin embargo fue retirada finalmente de la lista de representaciones y no se la repuso jamás. Para el rol principal de Cristo se había previsto la participación del célebre actor comunista Alexander Rostowsew. No era entonces raro que el teatro estuviera colmado hasta el último rincón. En el escenario se había dispuesto un "altar", colmado de botellas de ron y, cerveza, dentro de un ámbito con estilo de bar, lleno de popes borrachos y camorreros, de monjas y monjes en continuo movimiento. Al comienzo del acto II entró Rostowsew en escena, con el libro de los EVANGELIOS en sus manos, en el que debía leer los dos primeros versículos del SERMÓN DE LA MONTAÑA (San Mateo, V). El actor representaba a Jesús. Según las indicaciones de la regie, con sus chistes y payasadas debía provocar en el auditorio un estallido de risas incontenibles. En efecto, todo lo que se relacionaba con Cristo y su Fe era motivo de bromas y carcajadas. Luego de la lectura de esos dos versículos, debía proferir a los gritos: TRÁIGAME FRAC Y GALERA. Rostowsew comenzó y leyó: BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPÍRITU, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS. BIENAVENTURADOS LOS HUMILDES, PORQUE ELLOS POSEERÁN LA TIERRA. En pocos momentos más debían estallar las carcajadas, y el actor tenía que arrojar a un lado el libro y el manto y pedir a gritos frac y galera. Pero nada de esto aconteció. Rostowsew, en cambio, siguió leyendo: BIENAVENTURADOS LOS QUE LLORAN, PORQUE ELLOS SERÁN CONSOLADOS. Y en ese momento se calló. El público no se movía, pero advirtió enseguida que en Rostowsew algo ocurría. Todos contenían el aliento. Luego, después de una breve interrupción, Rostowsew siguió leyendo, pero su voz tenía ahora otra resonancia. La potencia de la palabra divina parecía haberlo aprisionado. En el ámbito del teatro había un silencio de muerte. El actor, con los EVANGELIOS en la mano, se adelantó hasta el borde del escenario y leyó y siguió leyendo los 8 versículos del capítulo V de San Mateo. Ninguno lo interrumpió, todos escuchaban sus palabras, como si estuvieran delante el mismo Jesucristo y no un hombre llamado Rostowsew. DEBÉIS SER PERFECTOS, COMO ES PERFECTO VUESTRO PADRE CELESTIAL, murmuró finalmente el actor, pero todos lo entendieron y asintieron con un gesto. Rostowsew cerró el libro, dando la impresión que con ello hacía algo definitivo para su vida. Se persignó a la manera ortodoxa y con voz alta y nítida pronunció las palabras del ladrón en la cruz: SEÑOR, ACUÉRDATE DE MI, CUANDO ESTÉS EN TU REINO. Lo que había sido imaginado como burla desprecio, se tornó en una predicación del mismo Jesús y en la confesión de Fe de un hombre que en la cumbre de su gloria estaba poseído del temple de los mártires. Nadie gritó, o silbó o protestó. Mudos abandonaron todos el teatro. Fue como en una tormenta: había caído un rayo y los había alcanzado a todos. La pieza no se representó jamás, y Rostowsew, después de aquella noche, desapareció para siempre. Dios seguramente se ha acordado de él. (Cristo en una escena de Moscú, traducido en la revista EINSICHT, Munich, Alemania, de febrero de 1977, página 251, que lo tomó de la obra de Chrysostomus Dehm O.S.B.: Millionen in Russiand glauben an Gott. Publicado por primera vez en Argentina en la revista La Hostería Volante)
jueves, 18 de junio de 2009

El Alma Nunca Muere

La mano del pueblo rebelde a Dios Padre, mató al Hijo. Igual que la parábola. Pero en realidad Jesús demostró que el cuerpo es solo el medio de transporte del alma, por un tiempo. Luego el alma nunca muere y Jesús demostró que es mas fuerte que la muerte misma. Solo tenemos que seguir lo que nos dijo: He guardado los mandamientos de mi Padre y si tu guardas mis mandamientos tendrás vida eterna. 1.- Ama a Dios sobre todas las cosas, con toda tu alma, con toda tu mente. 2.- Ama a tu prójimo como a ti mismo. No hay mandamiento mayor dijo.
sábado, 11 de abril de 2009

Con María en Pascua de Resurrección

- Hoy, María Santísima, es domingo de Pascua…el sol brilla de una manera especial en este día, en realidad, en ningún día del año brilla como hoy… al menos así lo siente mi alma…. Hoy iré a misa con mis niñas de catequesis, cantaremos alabanzas a tu hijo, las mayorcitas le recibirán en la Comunión, las más pequeñitas las acompañarán tomadas de sus manos, para que tu Hijo también se quede en sus almitas puras…Hoy es un día feliz, hasta tendremos fiesta de Pascua…. - Pues me alegras el alma,…. Esto me recuerda mi primera fiesta de Pascuas de Resurrección… - Cuéntame, Señora… - Verás, era el tercer día después de la muerte de mi Hijo, María Magdalena y las demás mujeres me pasaron a buscar para ir al sepulcro antes del amanecer… llevaban perfumes y estaban muy tristes… yo, en el fondo de mi alma, sentía una profunda paz, recordaba las palabras de mi Hijo… no sabía exactamente que sucedería, pero tenia la certeza de que Algo iba a cambiar la historia… - ¿No les comentaste nada a ellas? - No, existen caminos que cada uno debe recorrer por sí mismo… ellas lo entenderían cuando Jesús dispusiera que así debía ser….Al llegar al sepulcro el corazón de dio un salto, pues la piedra de la entrada estaba corrida…. Entraron ellas al recinto y me dijeron estaba vacío, yo quedé fuera… no necesitaba mas explicaciones, podía sentir la presencia de mi Hijo, mas, no le veía…. Me alejé unos pasos… cuando volví al lugar donde estaba María Magdalena allí le vi, con ella… pero no quise acercarme… Jesús la consolaba, le pedía que avisara a sus Apóstoles…… ella… tenía el rostro radiante…hizo lo que Él le pedía, vino junto a mí, nos miramos, ella me tomo las manos y, junto a las demás, nos fuimos rápidamente a la casa donde estaban los hombres… yo, a veces, giraba mi rostro, esperando verle, mas ya había partido… - Señora ¿Por qué no a ti? Quiero decir, porque no te visitó especialmente a ti, que eras su madre… - Porque, amiga, mi Jesús conocía mi corazón, sabía que yo le esperaba, en cambio, los Apóstoles y las demás mujeres estaban desesperados, la Iglesia primitiva estaba sumida en la mas profunda tristeza, su Esposa, la Iglesia, le necesitaba imperiosamente, por ello, hija, es que el buen Esposo corrió a consolarla, el Esposo sería ahora, mas que nunca Camino Verdad y Vida….pero no te preocupes, nos encontramos Jesús y yo… - ¿Cuándo? - Cuando Él se presentó en la casa mientras las puertas estaban cerradas… unos segundos antes de que entrara percibí un intenso perfume, exquisito, desconocido, un perfume de eternidad… mi corazón latía fuerte…. Estaba cocinando, escuché entonces la voz conocida, la voz amada : “La paz esté con ustedes”… había llegado, el Hijo, el Mesías, el Cristo… me acerqué… escuche todas y cada una de sus palabras… los hombres estaban tan admirados que no cabían en sí… yo tenía muchas ganas de abrazarle…. Antes de salir se volvió hacia mí… me miró con todo el amor a que me tenía acostumbrada… fue una mirada intensa, profunda, que valió mas que mil palabras… sus ojos parecían repetir…”Mujer, aquí tienes a tus hijos”….. le vi partir, había ángeles con él, por un momento me pareció ver el rostro de Aquel que me lo había anunciado… - ¿Y luego? - Luego,..luego era el comienzo de la Misión de la Iglesia, el primer instante…”Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Noticia a toda la Creación”…,la casa era un estallido de alegría, los hombres se abrazaban, unos lloraban, otros cantaban… algunos, terminaban pidiendo silencio por temor a los soldados… luego, Pedro, pidió calma y les dijo…:”Hermanos, nuestras Pascuas serán, de aquí en mas, Pascuas de Resurrección, el paso de la muerte a la vida… de nosotros, de cada uno de nosotros, depende que este día no sea olvidado, que el significado de este día sea, para todos los pueblos, signo de esperanza, motivo de fe, fuerza en las pruebas….. de nosotros depende … Jesús nos acompañará, hasta el fin de los tiempos, pero es nuestra responsabilidad, sostenernos unos a otros en el dolor, consolarnos en las tribulaciones, alentarnos en las pruebas que nos esperan, en resumen, ser Uno… que cuando el mundo nos vea, nos reconozca por el Amor, que puedan decir, por nuestra actitud “son seguidores de Cristo… Son Cristianos…. - Cristianos…. La primera vez que se pronunciaba ¿verdad, Señora? - Así es, amiga, el corazón y el alma de todos se estremeció al oír la dimensión de esta palabra… Cristianos… Cristianos… quedaba ahora el esperar a la venida del Espíritu Santo…como Jesús mismo lo había prometido… pero esta era otra clase de espera… Comimos todos con inmensa alegría… y alguno de ellos dijo “Felices Pascuas, Amigos” y todos se saludaron… sí, Felices Pascuas amiga mía, Felices Pascuas para todos, también Felices Pascuas para ti, que has leído estas líneas, recibe de esta madre un abrazo grande, apretado, intenso y todo mi amor, hijo de mi alma….todo mi amor en cada instante de tu vida, no dudes, hijo querido, en buscarme en tu tristeza, en tu alegría, en tu dolor, porque, en toda circunstancia, soy tu madre... NOTA DE LA AUTORA: "Estos relatos sobre María Santísima han nacido en mi corazón y en mi imaginación por el amor que siento por ella, basados en lo que he leído. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de "Cerrar los ojos y verla" o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a la imaginación de la autora, sin intervención sobrenatural alguna." Autor: María Susana Ratero

Con María camino del Calvario

Es sábado en la mañana… llueve, los niños duermen aún, es temprano, tengo un momento para mí…mientras pongo la pava al fuego para tomar unos mates, siento que me miras detrás de tu imagen….. Te invito a mi mesa, sencilla, humilde mesa argentina, desayuno de mates con pan y manteca…Y tú vienes, como siempre… Y te sientas junto a mí, toda una reina, toda una mamá… - María, amiga mía del alma, hoy necesito conversar contigo sobre este tiempo tan especial, difícil y aleccionador de la vida de tu Hijo como fue, es y será por siempre la Semana Santa…. quisiera saber… - No, amiga, no, “saber” quizás no sea la palabra, debes… debes sentirlo y comprenderlo en tu corazón, puedes conocer el relato de los hechos de memoria, y, al mismo tiempo, no comprenderlos, y si no los comprendes no te ayudan en la salvación de tu alma, y si no te ayudan en esto, pues, de nada te sirven…. - Ayúdame, Señora, a comprender el significado de la Pasión de Cristo, desde el fondo del alma… ¿Por donde empiezo? - Por tu propia vida - ¿Mi vida, dices?, no comprendo amiga… - Mira tu historia- y comenzamos a transitar juntas por los caminos de mi propia existencia, bueno, la verdad es que me hubiese gustado llevar conmigo unos cuantos metros de tela y tijeras, para cortarlos y tapar las escenas de las que me avergüenzo… pero era tarde-, ¿recuerdas cuántas veces entraste triunfante a Jerusalén? - Sí- y recordé las veces en las que la vida me sonreía, en la que tenia muchos amigos, en las que recibí aplausos y todo parecía estar perfecto- sí amiga, muchas veces sentí que la vida cortaba ramas de olivo y los ponía a mis pies… - Y tú te creías importante por ello-la voz de María se puso muy triste, apenas si podía yo soportar su mirada, no estaba enojada, ¡estaba triste!-¿Verdad Susana?, ¿Te sentiste importante solo porque el mundo te sonreía? ¿No pudiste reconocer que era temporal, que con la misma rapidez con que te sonreía, te olvidaría, pues ya habría logrado su objetivo, que era hacer brillar tu orgullo, palidecer tu humildad, entristecer a mi Hijo? Comencé a llorar, era demasiado, y recién comenzábamos… nunca pensé tener esta conversación contigo, Maria, pero tanto te amo que no me importa cuánto me reprendas, te sigo, María, te sigo… - Bien, Susana querida, vamos ahora a la noche del jueves, a la noche de la cena… ¿tuviste oportunidad en tu vida de lavar los pies de tus amigos? - Sí- y mi voz era apenas un susurro - Pero… ¿No las aprovechaste todas, verdad? ¡Claro! ¿Cómo tú ibas a rebajarte a lavarles los pies? ¿Como tú, con todo lo que crees saber, con todo lo que crees ser, ibas a rebajarte? Amiga, cada vez que no lo hiciste, no sólo perdiste una oportunidad de doblegar tu orgullo, de ejercer la humildad, sino que es como si dijeses que Cristo sí podía, pero ¡Tu no!, porque ¡Claro! mí hijo es una persona de la Santísima Trinidad y, como todo lo puede, resulta que también todo lo es fácil, pero...¿has olvidado que se hizo hombre para ser igual a ti?¿Sabes que igual significa eso: igual?¿Crees que él no tenía conciencia de quien era?¿No tenia Jesús un millón de veces mas derecho que tú a no arrodillarse ante los demás y lavar sus pies?... amiga mía querida, de ahora en adelante, aprovecha cada oportunidad que tengas de lavar los pies, recuerda que Jesús lavó también los de Judas… recuerda eso cuando tu orgullo y vanidad se alcen a los gritos mientras tu tomas jabón y toalla… - María, querida madre mía, me comprometo aquí y ahora a poner todo de mi para no desaprovechar esas oportunidades, tú… tú sólo pídele a tu Hijo amado que me dé luz suficiente como para reconocerlas… - La tendrás amiga, todos la tienen, si la piden… todos… Pasemos ahora a la escena de Judas… ¿Cuantas veces has besado hipócritamente a quienes no considerabas tus amigos? ¿Cuantas veces has sonreído, siniestramente, mientas sabías que estabas traicionando? ¿Acaso no retumbaron en tus oídos, al besar con falsía, las palabras de mi Hijo “Judas, con un beso traicionas al Hijo del Hombre…”? Amiga mía, no te digo esto porque esté enojada contigo, de ninguna manera, no te digo esto porque te ame poco, no, si te amara poco, pues poco me importaría de ti, y te dejaría a la deriva o, lo que es peor aún, te dejaría a merced de ti misma… - María querida, es cierto todo lo que dices, pues ves mi alma en toda su dimensión y conoces que, muchas veces, mi conducta ha lastimado el corazón de tu Hijo… ¿Qué decir? ¿ Que argumentar que me justifique? Nada, pues, con sólo mirar tus ojos entristecidos se desarman todos mis argumentos ¡pensar que me aferré tanto a ellos y ahora no pueden sostenerme, ahora veo que, en realidad, sus raíces se alimentaban de mi orgullo y vanidad, sus raíces eran débiles…! - ¡Bien, hija bien! Estas comprendiendo... ¿te das cuenta? Ese es el mensaje, comprenderlo desde tu propia vida… - María, temo seguir… temo seguir… - Pues debes hacerlo, es duro, difícil, sobre todo llegar al tiempo de la muerte de Jesús, pero debes aferrarte a su resurrección, es la única manera… - Sigamos entonces… - ¿Recuerdas el anuncio de las negaciones de Pedro?, Jesús sabía lo que iba a pasar en el alma de su amigo, sabía también que debía suceder, para que Pedro aprendiese hasta que punto podía caer y desde donde podía levantarse… ¿Cuántas veces Jesús te anunció que tú también le negarías, quizás no con las palabras, pero sí con tu conducta? - Demasiadas, Señora, demasiadas… - Bien… acompañemos ahora al Salvador la oración en el Huerto… está triste y solo, le pide a sus amigos que le esperen despierto, es sólo un momento, mas ellos se duermen… ¿Cuántas veces te encontró a ti dormida, amiga? ¿Cuantas veces dejaste para mas tarde , para mas adelante, el replanteo serio de ciertas actitudes solo dictadas por tu orgullo y vanidad, y Jesús te encontró en medio de ellas?... Mientras él estaba orando y necesitaba de ti, tú dormías ¡Mas tarde te despertarías, mas adelante, ya tendrías tiempo…! Nunca sabes cuando Jesús vendrá por ti ¿Por qué dejas el cuidado de tu alma para más adelante? ¿Porque te duermes en el mullido colchón que te ofrece el mundo? - Señora, ¡Cuánto tiempo he perdido!... - Ya vienen por Jesús, ya vienen por él… Judas le besa, un amigo saca su espada y mi Hijo le detiene… deben cumplirse las Escrituras, Él podría solicitar al Padre doce legiones de ángeles… pero calla, Él podría eliminarlos a todos sólo con una mirada, pero no lo hace… Jesús obedece la Voluntad del Padre, sabiendo que le pide el mayor de los sacrificios, su propia vida… pues el alma de Jesús era un solo grito: “¡Hágase tu voluntad, Padre!..” ¿Cuantas veces no aceptaste la Voluntad de Dios en tu propia vida y terminaste lastimada? Hija mía del alma, la voluntad de Dios es siempre el mejor y mas seguro de los caminos, aunque tu no lo comprendas prontamente… - Lo sé, y ahora veo con claridad de que he tenido más caminos a mi alcance de los que yo misma tengo conciencia… - Jesús está ante Pilatos, quien está admirado por su silencio ante las acusaciones de los demás… ¿Te han acusado injustamente muchas veces? ¿En cuantas de ellas callaste y dejaste que Dios te defendiese? ¿No sabes, acaso, que no encontraras en todo el universo mejor abogado que él? ¿No comprendes que tu propia defensa siempre será pobre, que tu propia venganza dejara tu alma mas lastimada que satisfecha? ¿No has comprendido que la justicia final siempre está en manos de Dios? …¿Cuántas veces, cuando el dolor llamaba a tu puerta, cuando las pruebas o la traición te lastimaban, armaste un escándalo?¿Cuantas veces pudiste callar, para compartir aunque fuera un instante el dolor de Cristo, y poner tu dolor en manos del Padre para que él colocase rosas en tus espinas, y así fuese crecimiento para tu alma? Pero pudo mas tu orgullo “¡A mí no me van a hacer esto! ¡Ya verán quien soy yo! ¿Que se cree ésa para decirme tal o cual cosa?”... y mil frases como ésta te anulaban la oportunidad de reaccionar como Cristo… ¿comprendes? - Quisiera, Señora, borrar todos los pecados de mi vida si pudiera, Señora, si pudiera volver a nacer y hacer todo otra vez, pero hacerlo bien… - Puedes hija, puedes, recuerda las Escrituras, recuerda la canción que te enseñaron esas religiosas que tanto amas “Hay que nacer del agua y del Espíritu de Dios, hay que nacer del Amor…” puedes nacer de nuevo… Debes nacer de nuevo…, pues Cristo borra tus pecados con su Preciosísima Sangre, si tu los confiesas en el sacramento de la Reconciliación… ¡puedes hacerlo amiga! ¿Que estas esperando?...Sigamos con Jesús y su dolor, las espinas marcan su cabeza, que tantas veces acaricié…el látigo lastima su espalda sobre la que cargará la salvación del mundo… El camino del Calvario comienza… Pero se le siguen agregando espinas, pobre hijo... ¿Sabes cuales? Las que nacen de los pecados de los que, debiendo recordarle a cada instante, le olvidan, porque… ¡y bueno!, porque dicen, a veces, que la religión es una cosa y esta situación otra, o que no podemos meter a Jesús en todo… ¡Cuan equivocados están! Jesús “es” todo, y las circunstancias de la vida son solo disfraces del pecado para tentar a cada uno donde mas débil es… - Hoy quiero nacer de nuevo, hoy quiero nacer de nuevo, Señora, por Jesús - La cruz ya pesa sobre sus espaldas, carga sobre sí los pecados del mundo ¡que pesada le resulta!... Cae, bajo el peso de la cruz y un dolor que le ciega… se levanta ¿Cuántas veces, amiga, te tiró abajo el peso de tu cruz y allí te quedaste?, gimiendo, llorando y lamentándote de que Dios te había olvidado… por ello, perdiste de tomar su mano, que la extendía desde la Eternidad para sostenerte… ¡Ay, mi buena amiga!.. Si hubiese bastado con que levantaras los ojos, en lugar de mirar solamente el lugar de tu caída… Era tan simple… es tan simple… Sigamos… la cruz deja huellas en la arena, una línea que se mezcla con las huellas de sus pies y la sangre Preciosísima….Simón de Cirene le ayuda…¿Cuántas veces tuviste la oportunidad de ser Simón de Cirene para tu hermano, para un Cristo cansado y agobiado que se escondía tras el desesperado rostro de tu hermano…? Recuerda, amiga, que hay oportunidades que pasan ante ti una sola vez, que el hermano a quien no ayudaste pasó, siguió su camino, ya no tendrás oportunidad de ayudarlo, quizás a otro, pero a ése… a ése ya no….Simón de Cirene, amiga, recuérdalo cada vez que tu hermano te mire en silencio, cada vez que el dolor le nuble el alma, no hace falta que se arrodille ante ti, ni que inicie un expediente para solicitar tu ayuda, ni que espere a que tu “tengas tiempo”, ni siquiera que juzgues si “merece o no” tu ayuda, sólo carga su cruz unos metros, solo unos metros, veras que, cuando él siga su camino, tu propia cruz será mas liviana…. - Simón de Cirene- y recordé que demasiadas veces mi hermano me miró con desesperación, pero no llenaba los “requisitos” exigidos por mi orgullo y vanidad para prestarle ayuda…siento, a esta altura, un gran dolor por mis pecados, un gran dolor… - Hija querida, mi alma también esta llena de dolor al recordar estos momentos, mas dolor del que puedo soportar… - Calla, entonces, Señora… - No, amiga, mi misión es conducirte a mi Hijo… seguiremos, si mi dolor te da luz, entonces tiene sentido… Mira, le han clavado en la cruz, estoy a su lado… habla… habla, amiga… - ¿Qué dice Jesús, Señora? ¿Que dice? - Él dice… dice… tu nombre… tu nombre y el de todos… los nombra, uno a uno, como si nombrarlos le diera la fuerza que necesita para llegar al final… luego, luego llama a Juan y a mí… “Hijo, ahí tienes a tu madre”… el resto es solo un susurro… ”Todos, todos, todos”… Él te nombró, amiga, los nombró a todos, eso los hace hermanos… hermanos… Creo que aquí las palabras están de más, recuerda desde el fondo de tu alma este momento sublime cada vez que dudes, cada vez que el orgullo te llene de todos los argumentos que tu vanidad esté dispuesta a aceptar… Te miré, tus ojos estaban llenos de lágrimas, tenías ojeras, eras ahora la Dolorosa, la Dolorosa… hubiera querido abrazarte, pero…no soy digna… tú lo notas, te me adelantas, me abrazas tú, lloramos juntas largo rato, yo, por mis pecados, tú… tú por mí, por todos… - Mira… allí pasa la Magdalena, mira su rostro, ¡está radiante!, mira la Magdalena ¿Has visto rostro mas feliz?... - ¿Qué sucede, Señora? - ¡¡¡ HA RESUCITADO!!!, por ti, por la humanidad, por los que elijan el amor y la paz como camino….- Y corrió hacia Él, que la esperaba con los brazos abiertos tras unos arbustos… y se abrazaron largo, fuerte, fuerte, sin que nadie los viera…juntos…juntos… juntos… por toda la eternidad…. Amigo que lees estas líneas, no puedo seguir escribiendo, estoy llorando… las palabras sobran ¿verdad? NOTA DE LA AUTORA: "Estos relatos sobre María Santísima han nacido en mi corazón y en mi imaginación por el amor que siento por ella, basados en lo que he leído. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de "Cerrar los ojos y verla" o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a la imaginación de la autora, sin intervención sobrenatural alguna." Autor: María Susana Ratero
domingo, 5 de abril de 2009

Fue el mismo Dios

1. Lo he traicionado y entregado a los malvados; lo he coronado con espinas puntiagudas. Yo he atravesado con la lanza su costado; lo he clavado en un madero y aún me ama. FUE EL MISMO DIOS, QUIEN DIO SU VIDA EN UN MADERO POR AMOR. FUE EL MISMO DIOS, QUIEN DERRAMÓ SU SANGRE PARA DARME VIDA. FUE EL MISMO DIOS, QUIEN ACEPTÓ MORIR ATRAVESADO Y DESGARRADO POR LOS CLAVOS. FUE EL MISMO DIOS, QUIEN ME HA SALVADO DEL PECADO Y DE LA MUERTE, FUE EL MISMO DIOS. 2. Me ha entregado a su Madre con amor, me ha lavado con amor los pies llagados. Él me ha curado las heridas del pecado, me ha amado desde antes que naciera. FUE EL MISMO DIOS... 3. Me ha enseñado como seguirlo y amarlo, me ha llamado para una gran misión. Él me ha escogido para ser un apóstol, para anunciarlo con mi vida hasta la muerte. FUE EL MISMO DIOS...

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